No encuentro trabajo ni veo posibilidades de obtenerlo a largo plazo. En el caso de que lo consiguiera en mi sector, el turístico, estaría sobre explotada, trabajando muchas horas por una porquería de sueldo. Si no lo consigo, tendré que dejar a mi familia, mis amigos y la tierra que me ha visto nacer para emigrar e ir allá dónde haya empleo y unas buenas condiciones laborables.
Mi futuro es incierto, como el de muchos de mis compañeros.
Que el Gobierno no se queje cuando ya no hayan jóvenes que levanten el país, cuando los indices de natalidad disminuyan catastróficamente porque ya no hay jóvenes en el país y cuando el PIB no haga más que bajar porque ya no hay gente produciendo.
