Unos decían que haciendo el amor, otros que en algún lugar con la persona amada... pero yo quiero hacerlo en algún lugar increíble, con mi gente, con mi familia, con mis amigos, los que me quieren de verdad, los que darían lo que fuera por mí.
Pensé en Nueva Zelanda, ese lugar que quiero visitar antes de morir, el que ocupa mi mente cuando Morfeo me lleva a su regazo. Subir a lo alto del Monte Cook, a pesar de que esté prohibido, para contemplar ese magnífico país en toda su plenitud, respirar su aire y llorar de alegría mientras mi llama se apaga...
Pero luego caí en la cuenta de que el paraíso lo tengo aquí al lado, a pocos kilómetros de mí, que no tengo que viajar tan lejos para otorgarle a mi vida un final digno. Ese lugar ha sido objeto de canciones, poemas, relatos... Néstor Álamo le compuso una canción, una magnífica canción que fue más tarde interpretada por nuestro tenor más querido, Alfredo Kraus y el grupo folcklórico tinerfeño, Los Sabandeños. Posee una belleza desbordante y es el signo de orgullo de todos los grancanarios: el Nublo, Mi Nublo...
"Si a tu sombra yo he nacido, quiero vivir a tu sombra, y a tu sombra quiero amar."
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