Quizás mucho lo consideréis una soberana tontería, pero a mí en este último año me ha servido para reflexionar y para echar para afuera todas las lágrimas que me reprimían.
Anatomía de Grey: para mí una auténtica obra maestra. Te hace pensar y reflexionar en cada uno de sus capítulos. Lloras, ríes, te enamoras y sufres con sus protagonistas.
Me ha ayudado mucho anímicamente volver a verla desde un principio, como he dicho es una auténtica terapia personal. Muy a menudo haré referencia a muchos de sus diálogos del principio o final de algunos capítulos ya que en muchos momentos, los guionistas han acertado con creces.

No hay comentarios:
Publicar un comentario